miércoles, 3 de diciembre de 2008


LA CUESTIÓN DEL MEXICANO Y
EL PENSAMIENTO MÁGICO

Octavio Paz menciona que el mexicano se la pasa cuidando su máscara desatendiendo la realidad, a este suceso lo llama pensamiento mágico. El pensamiento mágico afecta la realidad con pensamiento (mundo espiritual). Mientras que; Samuel Ramos dice que el mexicano siempre usa un disfraz en el cual oculta un complejo de inseguridad. A todo esto O´gorman cree que existe una potencialidad fálica que sustituye cualquier otra. Esto es igual a un pensamiento primitivo.

Pero realmente qué pasa con el mexicano, será cierto que seguimos siendo hoy en día una cultura de pensamiento primitivo o va más allá. ¿Por qué México es un país tan especial para muchos viajeros? Para llegar a una hipótesis, podríamos hacer un análisis desde un punto de vista objetivo y apegado a investigaciones socioculturales, sin embargo quiero hacer un análisis subjetivo e inmiscuirme en toda esa mística de un pueblo que además llevo su tierra en mis venas.

Quiero que nos empapemos de la magia de pensamiento, magia con la que nacemos y heredamos generación en generación desde siglos atrás y que además seguimos conservando aún cuando fuimos conquistados y obligados a adoptar un pensamiento diferente que rompía con nuestras ideas, cultura, religión, etc.

Se cuestionarán por qué de manera subjetiva si la subjetividad no puede sustentar una hipótesis o dar un resultado veraz. La respuesta está basada en que del mismo modo que no puedes resolver una ecuación con el corazón, el sentimiento o mágicamente, tampoco puedes resolver un problema mágico y ferviente con la razón de la objetividad.

Una de las preguntas más significativa es ¿qué tan parecidos somos en comparación de nuestros ancestros indígenas, llámense Aztecas, Mayas, Toltecas, Mixtecas, Olmecas, Zapotecas, etc.? México, país de raíces, arraigo cultural, gustoso de sus tradiciones. Reúne los condimentos perfectos para la creación de un México mágico.

Otra de las preguntas es ¿Qué tanto hemos cambiado a partir de la conquista? ¿Somos hoy en día la combinación de las dos? O hemos logrado crear una cultura nueva.
De alguna forma hemos adoptado algunas idiosincrasias de la mano que nos subyugó y humilló durante varias décadas, sin embargo eso mezclado con nuestras raíces logró templar un carácter inigualable y ser el México mágico que hoy somos.

Simplemente cambiamos algunas cosas por otras, pero en simple apariencia ya que en esencia siguen siendo iguales. Hagamos un recorrido en nuestra vida cotidiana. Anteriormente hacíamos sacrificios humanos para la complacencia de nuestros dioses y tener más fertilidad, salud, comida, paz y buenos augurios para un futuro. Hoy en día seguimos realizando sacrificios a nuestro Dios, nuestra virgen Morena, santos y/o cualquiera que sean nuestros seres divinos. Encendiendo una luz de fe y esperanza, pequeñas llamas que emergen de una veladora.

Seguimos haciendo sacrificios humanos que si bien no son tan extremos, sí tienen que ver con nuestra salud y cuerpo. Realizando ayunos, moviéndonos ha arrastras con las rodillas ensangrentadas en la búsqueda de un favor divino. Comemos el cuerpo y la sangre de cristo aunque sea en forma simbólica, pero la fuerza de la palabra lo dice todo.

Continuamos haciendo piezas artesanales con forma de partes de cuerpo humano, corazones, cabecitas y extremidades desmembradas trabajadas en metales preciosos; oro, plata y chapa para los de menos rango, esto para dar como tributo a nuestro santo de devoción en agradecimiento de los favores realizados o para que interceda ante Dios todo poderoso a los cuales llamados milagros. Ahora nuestros rituales del pasado se han convertido en rezos, mandas y procesiones.

Nuestros ancestros hacían uso de la herbolaria y medicina alternativa para curar a sus enfermos, hoy en pleno siglo de la clonación y el estudio de la cadena genética los mexicanos seguimos curando el empacho, el mal de ojo, tronando las anginas y haciendo limpias con hierbas milagrosas que todo lo curan y todo lo remedian. La pregunta es qué compuesto tiene más efectividad, la química encontrada en las raíces o la química de la credulidad ciega de la fe mágica de las creencias. ¿Quién no ha tomado al menos uno de los remedios de la abuela que a su vez le enseño la abuela de la abuela?

Líneas de muchas preguntas y pocas respuestas, pero quién tiene la respuesta de lo que encierra la magia. Prosiguiendo con la magia dentro de la vida de un mexicano, qué podemos decir de la comida donde… si el mole no es servido con la misma cuchara se corta o si lo bate otra mano pierde sus atributos.

Que hay de si revolvemos la salsa con la punta de un cuchillo habrá pleito dentro de la familia. Así como la magia se comparte dentro de una mesa nos regocijamos disfrutando de miles de mitos, supersticiones y leyendas. Como las historias de la llorona, el nahual, la subida del muerto cuando dormimos, no tires la sal por que es de mala suerte, no pases de bajo de un escalera, no pongas los zapatos sobre la mesa, no barras los pies de otra persona, no abras el paraguas dentro de la casa, pon un centavo en cada esquina de tu hogar, no salgas a la calle si acabas de comer por que se te enchuecará la boca. No te bañes si piensa ir al panteón a ver los que se adelantaron, no te cortes el cabello si acabas de comer, la ropa interior roja en año nuevo y las maletas en la puerta. Tener lo regalado, prestado y robado en puerta de unas nupcias, el saludo de manos frías y detrás la muerte.

Ahora que tocando el tema de la muerte, en México es uno de los temas más controversiales para las sociedades y culturas de otros países incluyendo Sudamérica. México desde siempre ha tenido un singular trato con la muerte ya que hace mofa con chistes y pequeñas frases literarias que riman a la melodía de una calaverita. Propios y extraños no pueden escapar de la picardía de un creativo. Sin embargo al estar de frente a la muerte aún no se puede esquivar el dolor y la pena de una pérdida.

Grandes rituales acompañan un deceso tales como una velación de cuerpo presente, engalanado por decenas de tributos con aromas naturales y que al mismo tiempo coronan al que ya no está. Las miradas cabizbajas, las fachadas sin más gesto que tristeza. Lágrimas, rezos para que el alma que aún se encuentra en los presentes pueda llegar al eterno descanso.

Más oraciones por parte de uno de los representantes de la fe y que mantiene la fuerza para seguir adelante aún con el cuerpo que yace sin vida terrenal. Después el entierro, el último adiós acompañado de el último puño de tierra "polvo eres y en polvo te convertirás" Palabras citadas del que vendrá por nosotros el día del juicio final y darnos vida eterna, los novenarios para ayudarle al espíritu a encontrar el camino de luz.

Magia, magia encerrada en cada movimiento de un mexicano. Solemnidades ajenas a quien no haya nacido bajo el mito del águila devorando una serpiente parada en un nopal.
Mitos e historias de héroes que desde pequeños nos enseñan a soñar y a admirar. Nación mágica en la cual ni la inocencia de un niño logra escapar. El ratón de los dientes, el famoso coco que nadie lo conoce ni lo ha visto pero existe en cada una los hogares mexicanos. Los reyes magos son los más esperados del año, la carta y el zapato. El árbol de navidad, las piñatas en las posadas que representan el enemigo y son agarradas a palos para que caigan los colores que endulzan el momento.

Curanderos, chamanes y brujos. El de la mirada fuerte causante del mal de ojo, la señora que hace limpias, el que lee la suerte y el futuro, la que te truena las anginas y todos los que enriquecemos la magia enseñando a los más pequeños forman y son parte de esta sociedad, de este país, de esta cultura llena de enigmas que no podría vivir sin ellos.

No sé si es el granito que pone el sabor a la vida o simplemente el pretexto de enfrentar la frialdad y encrudecida existencia del ser humano en el presente. Donde vale más lo material que lo sustancial. Donde dime que tienes y te digo cuanto vales. Poniendo un listón más a la máscara para reforzar el escondite de todos los que soñamos, los mexicanos.

Quizá todo este pensamiento mágico sea la sublimación de todos los deseos reprimidos por tantos problemas, que día a día vivimos como la pobreza extrema, la inseguridad, la mafia, el desempleo, la mala política, etc que tratamos de convertir en ese pensamiento mágico para aminorar y hacer más ameno ese día a día que cada mexicano enfrenta generación en generación. catarsis.

Sea cual sea la verdadera razón estamos viviendo un tiempo de cambios drásticos que voltearán la polaridad del mundo. Cambios en que los mexicanos no nos salvaremos. Lo que resulte nacerá de esa catarsis global que no está lejos y que será de esos males necesarios para tener una nueva oportunidad y demostrar por que los seres humanos nos diferenciamos de otros animales.

El mexicano es como las cucarachas, se reproducen rápido y son muy aguantadoras. La pregunta final es qué tanto afectará este cambio en el pensamiento mágico del mexicano.Personalmente creo que este no cambiará y si lo hace no será muy diferente a como es hoy. El día que alguien tenga una respuesta científica, veraz y comprobable de lo que es la magia. Dejará de existir la palabra como tal y junto con ella México, para unirse y formar parte del conglomerado de los países que encabezan el mundo con ceros y unos donde los más importante es la acumulacióm de capital.
Por JuanCarlosLedesma

1 comentario:

Alma Karla dijo...

El tema es hermoso, pero no para un artículo periodístico.