miércoles, 3 de diciembre de 2008

EL BUM LATINOAMERICANO Y
EL REALISMO MÁGICO

Ser parte de Latinoamérica significa formar parte de una cultura que por un lado es una sola, mas por el otro denota diferencias abismales que la enriquecen aún más. Nuestra historia tiene un inicio similar: culturas indígenas que hoy día coexisten con los ahora residentes de todos estos países que son una combinación del viejo y el nuevo mundo.

Leyendas que nos hablan de aquel mundo donde los seres increíbles, héroes, románticos y tiranos nos sumergían en ese mundo, su mundo que lo hacemos nuestro. Las mentes soñadoras de los que contaban aquellos cuentos y todas aquellas personas que creían fervientemente en ellos. Son historias ficticias que aún hoy día se cuentan. Todas cargando el peso de una cultura y que en cada cultura se cuentan distintas historias adecuadas o que nos adecuaron sus letras; sin embargo la raíz es la misma: soñar, creer y vivir o quizá en un extremo sobrevivir.

Así llegamos a la Latinoamérica de este siglo, una Latinoamérica que sigue soñando y alimentando su alma de cuentos fantásticos que la mantienen viva, creyendo y caminando; es el realismo mágico el que logra esto. Iniciado por García Márquez en su magnífica obra Cien años de soledad donde a través de la familia Buendía entramos en Macondo y vivimos ahí las maravillas del descubrimiento del hielo y las terribles historias que terminan con la familia Buendía.

El realismo mágico funde la realidad con la fantasía haciendo un solo discurso a través de sus escritos que son una gran crítica a la sociedad latinoamericana y que con ellos logra hacer más notorias las discrepancias que aquí existen, pero al mismo tiempo dando una esperanza. Ejemplo de esto son los grandes problemas económicos que afrontan los países y la gran indiferencia aparente hacia la solución de éstos.

"Era una tontería inútil, porque ya para esa época él tenía terror de todo lo que lo rodeaba, y estaba preparado para asustarse de todo lo que encontrara en la vida: las mujeres de la calle que echaban a perder la sangre; las mujeres de la casa, que parían hijos con la cola de puerco; los gallos de pelea, que provocaban muertes de hombres y remordimientos de conciencia para el resto de la vida; (…)". Este fragmento de Cien años de soledad es un claro ejemplo de este realismo mágico donde se refleja la realidad latinoamericana.

Es claro que hemos sido culturas sometidas por los europeos. En el mejor de los casos, como México, se hizo una simbiosis entre las distintas culturas para dar origen a la nuestra; sin embargo no todos los países y las tribus corrieron con la misma suerte, en Argentina y Uruguay se hicieron masacres de indios, no quedó ninguno. La gente de estos países recuerda con vergüenza éstas historias; Susana Crelis solía contarnos de esto y de cómo en México despreciábamos a los indios mientras que en Uruguay era un orgullo que te dijeran "eres un indio" pues quería decir que eras valiente.

Este es un ejemplo de las diferencias culturales que existen en nuestro continente; mas son más las cosas que nos unen: como esa ironía para ver las cosas, ese querer siempre encontrarle el lado positivo a las situaciones y, aún cuando vivamos en condiciones deplorables, siempre encontramos algo de lo que podemos estar orgullosos. Este es el tema del libro de Vargas Llosa, La fiesta del chivo donde nos acerca a aquel dictador de República Dominicana que es el protagonista de uno de los capítulos más sanguinarios de la historia política de Latinoamérica.

En esta unión de conceptos entre el realismo mágico y Latinoamérica donde nos es inevitable pensar en el psicoanálisis, corriente de la psicología creada por Freud donde las personas a través de una introspectiva recuerdan eventos que fueron críticos en la formación de las personas que son hoy día y las personas en conjunto crean una sociedad. Es aquí donde todo lo anterior toma lugar y nos hace parar por un momento el tiempo y recapitular en nuestras propias vidas. Estas vidas que los sueños y las fuertes historias de nuestros pueblos nos han marcado. ¿Qué podemos hacer para cambiar esto?, ¿en qué nos servirán todos estos libros de realismo mágico que relatan historias, sin duda, espeluznantes pero que están tan cerca de la realidad que se vive en el día a día en nuestros países?

Es cierto que la literatura nos permite recapitular un poco en todos estos temas y que el realismo mágico es una esperanza en cuanto a la literatura desesperanzada que se vive en el resto del mundo de este último siglo. Hay que aprender a ser más objetivos, analíticos con nuestro entorno y tomar lo mejor de nosotros mismos y dar un vistazo a nuestros países; siempre hay un Macondo más cerca de lo que podemos imaginar y creer. No hay que ser tan escépticos y cerrados, Latinoamérica es nuestra cultura y nosotros como futura generación encargada de gobernar este continente debemos estar conscientes de sus problemas y encontrar soluciones.

Tenemos el potencial, quizá la historia y los acontecimientos por duros y crudos que hayan sido nos ayudaron a ser más fuertes, a hacer de nosotros unos guerreros que nos diferencian de otras culturas. En una entrevista hecha a un político estadounidense, mencionó de forma despectiva que los latinos éramos como una plaga que poco a poco infectábamos a su país (USA) y quizá tenga razón ya que no cualquier pueblo tiene el valor y la resistencia de dejar a sus familias, la tierra que los vio nacer y crecer, sus raíces que dieron esa fuerza sobrenatural para pelear con los embates del país más poderoso del mundo.

Quizá es justicia histórica donde sólo esté regresando lo que nos fue quitado. Territorio, dignidad, libertad de vivir y existir. Somos un continente de esperanzas, mas hay que aprender a convertir esos sueños en una realidad y terminar con éstas maldiciones que no son una simple globalización o intercambio de comercio; son masacres, odio, muertes, injusticias, etc.

Tan sólo con ver la cantidad de latinoamericanos que mueren en el intento de cruzar nuestra frontera sur y los que lo logran, aún habiendo vivido cosas que muchos de nosotros jamás podremos siquiera imaginar, deciden seguir ese camino para conseguir el sueño americano; y el sueño latinoamericano, ¿dónde queda? Valdrá la pena entonces seguir escribiendo, soñando y descubrirlo. Creo que eso es la magia que el realismo nos entrega. El seguir soñando por un Latinoamérica seguro, fuerte. Capaz de seguir adelante con la cara en alto y decir con voz fuerte y con la convicción de que Latinoamérica está presente.
Por JuanCarlos Ledesma

LA CUESTIÓN DEL MEXICANO Y
EL PENSAMIENTO MÁGICO

Octavio Paz menciona que el mexicano se la pasa cuidando su máscara desatendiendo la realidad, a este suceso lo llama pensamiento mágico. El pensamiento mágico afecta la realidad con pensamiento (mundo espiritual). Mientras que; Samuel Ramos dice que el mexicano siempre usa un disfraz en el cual oculta un complejo de inseguridad. A todo esto O´gorman cree que existe una potencialidad fálica que sustituye cualquier otra. Esto es igual a un pensamiento primitivo.

Pero realmente qué pasa con el mexicano, será cierto que seguimos siendo hoy en día una cultura de pensamiento primitivo o va más allá. ¿Por qué México es un país tan especial para muchos viajeros? Para llegar a una hipótesis, podríamos hacer un análisis desde un punto de vista objetivo y apegado a investigaciones socioculturales, sin embargo quiero hacer un análisis subjetivo e inmiscuirme en toda esa mística de un pueblo que además llevo su tierra en mis venas.

Quiero que nos empapemos de la magia de pensamiento, magia con la que nacemos y heredamos generación en generación desde siglos atrás y que además seguimos conservando aún cuando fuimos conquistados y obligados a adoptar un pensamiento diferente que rompía con nuestras ideas, cultura, religión, etc.

Se cuestionarán por qué de manera subjetiva si la subjetividad no puede sustentar una hipótesis o dar un resultado veraz. La respuesta está basada en que del mismo modo que no puedes resolver una ecuación con el corazón, el sentimiento o mágicamente, tampoco puedes resolver un problema mágico y ferviente con la razón de la objetividad.

Una de las preguntas más significativa es ¿qué tan parecidos somos en comparación de nuestros ancestros indígenas, llámense Aztecas, Mayas, Toltecas, Mixtecas, Olmecas, Zapotecas, etc.? México, país de raíces, arraigo cultural, gustoso de sus tradiciones. Reúne los condimentos perfectos para la creación de un México mágico.

Otra de las preguntas es ¿Qué tanto hemos cambiado a partir de la conquista? ¿Somos hoy en día la combinación de las dos? O hemos logrado crear una cultura nueva.
De alguna forma hemos adoptado algunas idiosincrasias de la mano que nos subyugó y humilló durante varias décadas, sin embargo eso mezclado con nuestras raíces logró templar un carácter inigualable y ser el México mágico que hoy somos.

Simplemente cambiamos algunas cosas por otras, pero en simple apariencia ya que en esencia siguen siendo iguales. Hagamos un recorrido en nuestra vida cotidiana. Anteriormente hacíamos sacrificios humanos para la complacencia de nuestros dioses y tener más fertilidad, salud, comida, paz y buenos augurios para un futuro. Hoy en día seguimos realizando sacrificios a nuestro Dios, nuestra virgen Morena, santos y/o cualquiera que sean nuestros seres divinos. Encendiendo una luz de fe y esperanza, pequeñas llamas que emergen de una veladora.

Seguimos haciendo sacrificios humanos que si bien no son tan extremos, sí tienen que ver con nuestra salud y cuerpo. Realizando ayunos, moviéndonos ha arrastras con las rodillas ensangrentadas en la búsqueda de un favor divino. Comemos el cuerpo y la sangre de cristo aunque sea en forma simbólica, pero la fuerza de la palabra lo dice todo.

Continuamos haciendo piezas artesanales con forma de partes de cuerpo humano, corazones, cabecitas y extremidades desmembradas trabajadas en metales preciosos; oro, plata y chapa para los de menos rango, esto para dar como tributo a nuestro santo de devoción en agradecimiento de los favores realizados o para que interceda ante Dios todo poderoso a los cuales llamados milagros. Ahora nuestros rituales del pasado se han convertido en rezos, mandas y procesiones.

Nuestros ancestros hacían uso de la herbolaria y medicina alternativa para curar a sus enfermos, hoy en pleno siglo de la clonación y el estudio de la cadena genética los mexicanos seguimos curando el empacho, el mal de ojo, tronando las anginas y haciendo limpias con hierbas milagrosas que todo lo curan y todo lo remedian. La pregunta es qué compuesto tiene más efectividad, la química encontrada en las raíces o la química de la credulidad ciega de la fe mágica de las creencias. ¿Quién no ha tomado al menos uno de los remedios de la abuela que a su vez le enseño la abuela de la abuela?

Líneas de muchas preguntas y pocas respuestas, pero quién tiene la respuesta de lo que encierra la magia. Prosiguiendo con la magia dentro de la vida de un mexicano, qué podemos decir de la comida donde… si el mole no es servido con la misma cuchara se corta o si lo bate otra mano pierde sus atributos.

Que hay de si revolvemos la salsa con la punta de un cuchillo habrá pleito dentro de la familia. Así como la magia se comparte dentro de una mesa nos regocijamos disfrutando de miles de mitos, supersticiones y leyendas. Como las historias de la llorona, el nahual, la subida del muerto cuando dormimos, no tires la sal por que es de mala suerte, no pases de bajo de un escalera, no pongas los zapatos sobre la mesa, no barras los pies de otra persona, no abras el paraguas dentro de la casa, pon un centavo en cada esquina de tu hogar, no salgas a la calle si acabas de comer por que se te enchuecará la boca. No te bañes si piensa ir al panteón a ver los que se adelantaron, no te cortes el cabello si acabas de comer, la ropa interior roja en año nuevo y las maletas en la puerta. Tener lo regalado, prestado y robado en puerta de unas nupcias, el saludo de manos frías y detrás la muerte.

Ahora que tocando el tema de la muerte, en México es uno de los temas más controversiales para las sociedades y culturas de otros países incluyendo Sudamérica. México desde siempre ha tenido un singular trato con la muerte ya que hace mofa con chistes y pequeñas frases literarias que riman a la melodía de una calaverita. Propios y extraños no pueden escapar de la picardía de un creativo. Sin embargo al estar de frente a la muerte aún no se puede esquivar el dolor y la pena de una pérdida.

Grandes rituales acompañan un deceso tales como una velación de cuerpo presente, engalanado por decenas de tributos con aromas naturales y que al mismo tiempo coronan al que ya no está. Las miradas cabizbajas, las fachadas sin más gesto que tristeza. Lágrimas, rezos para que el alma que aún se encuentra en los presentes pueda llegar al eterno descanso.

Más oraciones por parte de uno de los representantes de la fe y que mantiene la fuerza para seguir adelante aún con el cuerpo que yace sin vida terrenal. Después el entierro, el último adiós acompañado de el último puño de tierra "polvo eres y en polvo te convertirás" Palabras citadas del que vendrá por nosotros el día del juicio final y darnos vida eterna, los novenarios para ayudarle al espíritu a encontrar el camino de luz.

Magia, magia encerrada en cada movimiento de un mexicano. Solemnidades ajenas a quien no haya nacido bajo el mito del águila devorando una serpiente parada en un nopal.
Mitos e historias de héroes que desde pequeños nos enseñan a soñar y a admirar. Nación mágica en la cual ni la inocencia de un niño logra escapar. El ratón de los dientes, el famoso coco que nadie lo conoce ni lo ha visto pero existe en cada una los hogares mexicanos. Los reyes magos son los más esperados del año, la carta y el zapato. El árbol de navidad, las piñatas en las posadas que representan el enemigo y son agarradas a palos para que caigan los colores que endulzan el momento.

Curanderos, chamanes y brujos. El de la mirada fuerte causante del mal de ojo, la señora que hace limpias, el que lee la suerte y el futuro, la que te truena las anginas y todos los que enriquecemos la magia enseñando a los más pequeños forman y son parte de esta sociedad, de este país, de esta cultura llena de enigmas que no podría vivir sin ellos.

No sé si es el granito que pone el sabor a la vida o simplemente el pretexto de enfrentar la frialdad y encrudecida existencia del ser humano en el presente. Donde vale más lo material que lo sustancial. Donde dime que tienes y te digo cuanto vales. Poniendo un listón más a la máscara para reforzar el escondite de todos los que soñamos, los mexicanos.

Quizá todo este pensamiento mágico sea la sublimación de todos los deseos reprimidos por tantos problemas, que día a día vivimos como la pobreza extrema, la inseguridad, la mafia, el desempleo, la mala política, etc que tratamos de convertir en ese pensamiento mágico para aminorar y hacer más ameno ese día a día que cada mexicano enfrenta generación en generación. catarsis.

Sea cual sea la verdadera razón estamos viviendo un tiempo de cambios drásticos que voltearán la polaridad del mundo. Cambios en que los mexicanos no nos salvaremos. Lo que resulte nacerá de esa catarsis global que no está lejos y que será de esos males necesarios para tener una nueva oportunidad y demostrar por que los seres humanos nos diferenciamos de otros animales.

El mexicano es como las cucarachas, se reproducen rápido y son muy aguantadoras. La pregunta final es qué tanto afectará este cambio en el pensamiento mágico del mexicano.Personalmente creo que este no cambiará y si lo hace no será muy diferente a como es hoy. El día que alguien tenga una respuesta científica, veraz y comprobable de lo que es la magia. Dejará de existir la palabra como tal y junto con ella México, para unirse y formar parte del conglomerado de los países que encabezan el mundo con ceros y unos donde los más importante es la acumulacióm de capital.
Por JuanCarlosLedesma